Los destellos momentáneos

El punto de partida es siempre el espejo. Voy a buscar el autorretrato y pasan otras. Se congela el gesto del instante en que cada una una se mira como quisiera ser vista.

Azulejos. Intuición. Inquietud. Bordes curvos. Reflejos distorsionados. Silencio entre las juntas. Pienso. No pienso. Mejor camino. No quiero salir. El afuera aturde.

Pasillo tras pasillo, todo se parece a la nada hasta adivinarme en el reflejo esmerilado. Detrás solo luz tenue, opacidad, sin nitidez, luz dispersa. Se adivinan formas. Amanecer entre nube de neblina en la ruta. Noche de verano con fuegos artificiales entre la niebla en la playa. Caminar sin anteojos. Vapor en las ventanas de invierno. Aliento. Dispersión.

Puertas de bronce (¿puede ser toda esa puerta de bronce?). Otra vez me distingo, reflejos multicolores entre huellas digitales. Las puertas abren, sorpresa, saludo, espalda, detrás otro espejo.

Del esmeril sucio a la ventana, detrás de la ventana otra ventana, cielo azul noche sin luz urbana. Hueco

Cartel, reflejo sobre diseño geométrico, diagonales, «la mente ve lo que quiere ver», diagonales. Paleta de tierras y ocres. Retrato y diagonales.

Vidriera. Me muevo hacia atrás y adelante hasta que mi cabeza coincide con la cabeza de mármol sobre su base. Reflejo sobre el blanco mas blanco.

Vitrina vacía. Base blanca en sala como cubo blanco. Reflejo y detrás una sombra, muchas sombras (al menos tres).

Ventanas de madera, del otro lado de la calle un edificio francés comprimido, casi oculto, otras ventanas enmarcan siluetas que se mezclan también. Tomo distancia: díptico perfecto.

Escaleras abajo, charol negro, me veo lejos, deforme, oscura. Sombra proyectada. Sonido de movimiento continuo. Escalera mecánica.

Salgo y vuelvo a entrar, ya sabía que el afuera aturde. No busco mas reflejos, nada mas que mirar. No encontré lo que buscaba. Entrando por la puerta que nadie usa, está la vitrina casi vacía.Dos libros. Inevitablemente otra vez me veo, detrás otros ojos me miran. Ingrid Bergman deja caer el cigarrillo con desidia y sostiene la mirada.